Es un proyecto innovador de interés general supraautonómico basado en:

Mejorar los procesos productivos para el incremento de la “calidad funcional” de los productos hortofrutícolas y de los resultantes de su transformación.

Creación biotecnológica de alimentos enriquecidos mineralmente mediante técnicas innovadoras de fertilización y en postcosecha de frutas y verduras introduciendo minerales superficiales queladas.

Mejorar la calidad nutricional de los cultivos hortofrutícolas para incrementar el valor de la producción a través del aumento de su calidad nutricional.

Reducir las afecciones y pérdidas de producción derivadas de la pobreza mineral y nutricional de las tierras de cultivo causadas por el Cambio Climático.

Mitigar el cambio climático: actuando sobre los suelos para la mejora agronómica de los cultivos y el incremento del consumo y fijación de CO2 y GEIs.

Generar productos innovadores fortificados nutricionalmente, especialmente en minerales, para dar respuesta a las nuevas demandas de los consumidores y contribuir a fomentar la adopción de estilos de vida más saludables, mediante la transformación del sistema de producción primaria y la industria alimentaria.

Actuaciones

Desarrollar un protocolo de campo específico para la obtención de frutas y verduras enriquecidas nutricionalmente.

Fomentar un sector agrícola y forestal eficiente, productivo, competitivo y ecológico con bajas emisiones y respetuoso con el clima.

Incrementar la mineralización, promover la simbiosis microbioma suelo-planta y enriquecer de materia orgánica los suelos agrícolas .

Los beneficios añadidos a los productos son extensibles principalmente a los cultivos de regadío.